El resultado del estudio de diagnóstico sobre el estado de las placas fue alarmante, por lo que desde la Gerencia de Urbanismo se pusieron manos a la obra para desarrollar un proyecto multidisciplinar que ha contado con un profundo estudio histórico que ha deparado importantes sorpresas. El impulsor de la iniciativa fue Luis Montoto, quien requirió la ayuda de José Gestoso, como experto en cerámica histórica, para realizar los diseños y los textos. De las primeras 25 lápidas sólo han llegado hasta la actualidad 19. Las situadas en la Aduana, Monsalves, San Hermenegildo, Alfalfa, Castelar y Plaza de Calderón han desaparecido. "Las placas de la Aduana y San Hermenegildo aparecen en fotografías antiguas, la ubicada en Castelar queda notificada como colocada en el expediente y las que se encontraban en la Alfalfa y Feria son citadas por Luis Montoto en su discurso de clausura de los actos celebrados con motivo del Centenario. Otras lápidas han sufrido un desplazamiento, por ejemplo la situada en la Universidad se encuentra hoy en la Iglesia de la Anunciación, la de Federico Sánchez Bedoya está alojada en el interior de la sede del SAS en la Avenida de la Constitución o la del Arco de Miguel de Mañara que procede de Santo Tomás", señala José León, historiador que ha realizado la investigación.
El 11 de diciembre de 1916 quedaron colocadas las ocho primeras placas y, a final de mes, debieron quedar todas puestas, puesto que se aprueba el gasto de 450 pesetas, 18 por cada lápida, que fueron extraídas de la subvención aprobada por la comisión de Hacienda. Compuestas por 32 baldosas, fueron ejecutadas mediante la técnica de la cuerda seca en la fábrica trianera de Mensaque. Se observan las manos de diferentes artistas, siendo algunas de ellas del afamado José Recio del Rivero. Uno de los objetivos de esta fase cognitiva ha sido averiguar qué ha pasado con las seis lápidas desaparecidas. "De ellas tan sólo se tiene constancia fotográfica de las situadas en San Hermenegildo, la Aduana y la calle Castelar. No se ha podido identificar ni localizar los textos que contenían, por lo que se ha desestimado finalmente la reconstrucción de las mismas con el fin de completar el conjunto".




