
El servicio de conservación y restauración de las lápidas cervantinas viene precedido de un estudio histórico que se hizo antes de comenzar la restauración. Fue entonces un objetivo el intentar recuperar a través de su reconstrucción y recolocación las seis, actualmente perdidas, que completaban el conjunto original de veinticinco.
Sin embargo, la ausencia de referencias exactas sobre su contenido en el expediente original y la carencia de documentación gráfica imposibilitaron esa solución. Tan sólo se hallaron fotografías de las ubicadas en la Aduana, iglesia de San Hermenegildo y Calle Castelar, siendo ésta casi imperceptible.
En la presentación pública del proyecto, se solicitó la colaboración ciudadana con el fin de buscar fotografías sobre estas lápidas desaparecidas:
