
El gusto por las pintadas callejeras en monumentos y esculturas de la ciudad parece que está disminuyendo, a juzgar por los datos que maneja el Ayuntamiento de Sevilla, quien explica que este descenso se debe a la mayor concienciación ciudadana. "Si bien cada año se detecta una menor presencia de pintadas en los grupos escultóricos y monumentales de Sevilla, gracias a una mayor concienciación ciudadana, sí se aprecia un cambio en el uso de los materiales empleados para realizar estos actos vandálicos con respecto a etapas anteriores", aclara la empresa Metis, Conservación y Restauración, encargada de este servicio por encargo de la Gerencia de Urbanismo.
El Ayuntamiento aclara que la cuestión no es que se actúe en menos monumentos y esculturas de la ciudad, ya que la media oscila entre los 22 a 24 anuales, sino en que se aprecia una menor cantidad de pintadas que se quitan con más rapidez.
